Aviso: Esta entrada cubre múltiples puntos, cada uno necesario para comprender en su totalidad por qué deseamos que regrese el abusador, por qué vuelve a nuestra vida (o viceversa) y qué hacer ante esta situación.

Al término de una relación de abuso emocional se experimenta un periodo de confusión, adicción y malestar que perdura semanas o meses de acuerdo al nivel de toxicidad vivido dentro de la dinámica.

Durante esta ventana de tiempo existe la posibilidad de que el abusador vuelva a nuestras vidas de alguna u otra forma, ya sea por cuenta propia, a través de amigos suyos o gente en común.

Puede ocurrir también que el narcisista ni siquiera se preocupe en hacer contacto con sus víctimas previas y/o utilice recursos y tácticas alternas para incitar el contacto por parte nuestra.

Esto último lo viví recientemente. Se trata de la menor cantidad de casos en los testimonios que he visto alrededor del mundo y es bajo estas circunstancias donde la propia víctima es quien vuelve tan sólo para recibir más abuso y maltrato.

Independientemente de la situación, hay una pregunta que debemos respondernos primero:

¿Por Qué Estoy Esperando a que Vuelva mi Abusador?

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Gran parte de esta necesidad por recibir alguna señal de vida del otro lado es tan sólo una manifestación de la fuerte adicción que surgió como consecuencia de un abuso sistemático.

Se trata de una respuesta natural ante un incesante bombardeo de castigos y recompensas intermitentes, tal como ocurre al estar sentados frente a una Máquina Tragamonedas: Aunque sabemos que las pérdidas siempre serán mayores que cualquier ganancia, permanecemos fijos a la espera del premio que justifique el tiempo y dinero desperdiciados.

Esto explica en parte el motivo por el cual deseamos saber algo de nuestro abusador una vez terminada la relación.

Nos hizo sufrir constantemente, sin embargo desearíamos saber algo de él/ella para intentarlo de nuevo ahora que las cosas se han enfriado y que el tiempo se ha encargado de amainar las emociones.

“Quizás ahora las cosas funcionen si nos enfocamos en hacer todo bien y en no cometer los mismos errores de antes.”

Caemos presa de la nostalgia (Síndrome de Estocolmo). Vuelven a nosotros únicamente los momentos agradables y olvidamos todas las humillaciones y ataques directos a los que fuimos sometidos.

Lamentablemente, al tratarse de un abusador emocional (una persona trastornada incapaz de recapacitar ni generar cambios significativos en su comportamiento) el aferrarnos a esta idea tan sólo nos aproxima poco a poco a una recaída en la cual el maltrato, negligencia e insultos reaparecerán con mayor rapidez.

Debemos abandonar cualquier posibilidad de reconciliación o cierre cuando hemos salido de una relación tóxica con gente manipuladora. No ganamos absolutamente nada y, por el contrario, perdemos nuestra tranquilidad.

Existe también la posibilidad de querer volver a entrar en contacto para ser ahora nosotros quienes descartemos al abusador.

Esto tampoco funciona.

Lo viví en varias ocasiones y aunque obtuve una paz y tranquilidad que duró un par de días, regresé de vuelta al mismo sitio, incluso con mayor desesperación y una adicción más fuerte.

Es esta también la experiencia de muchos más sobrevivientes, lo cual confirma que en definitiva no es la solución al problema que hay detrás.

Para sanar de una relación de abuso emocional es primordial mantener Contacto Cero (o Contacto Mínimo de acuerdo a las circunstancias).

De este modo no sólo recuperamos el poder sobre nuestra estabilidad emocional; también propiciamos un entorno adecuado para ir disminuyendo gradualmente los síntomas de esa adicción tan potente que nos mantuvo atados a un maltratador por tanto tiempo.

Hablando del abusador, es muy importante aclarar 2 puntos:

  • El narcisista no tiene la capacidad de admitir sus errores.
  • Un abusador emocional no desarrolla apego emocional hacia sus presas. Sólo las ve como retos y juguetes por acumular en su baúl de suministro.

La etapa del “enamoramiento” que atraviesan los abusadores sólo persiste por un breve periodo durante el cual se dan todo tipo de intercambios sexuales y de atención.

Pasadas semanas o meses, es inevitable que el narcisista experimente aburrimiento dentro de la dinámica y comience en automático a buscar nuevas oportunidades que le aproximen a su enferma e irracional necesidad por encontrar a “alguien mejor”.

Esto se ha cumplido a rajatabla en todas y cada una de las relaciones tóxicas que he vivido y presenciado tanto de forma directa como indirecta.

No pienses que el abusador regresa porque quiere intentarlo de nuevo.

Después del rompimiento pasamos a ser automáticamente fuentes secundarias o terciarias de suministro.

Ya no somos novedad, somos objetos usados, dildos emocionales que el abusador saca de su baúl cuando le place y requiere algún tipo de favor (sexo, dinero, tiempo, atención, etcétera).

El narcisista es adicto a la atención, tanto positiva como negativa, y su intento por anexarse de vuelta a tu vida es una prueba que tendrás que sortear con el apoyo de tu Red de Soporte.

Ellos no saben cerrar ciclos, por lo cual pueden volver tantas veces sean necesarias o admitirte de vuelta en caso de que seas tú quien se aproxime a ellos.

Regresando a la pregunta inicial:

¿Volverá a Buscarme El Abusador?

Partimos de dos supuestos:

Cuando El Abusador Vuelve por Cuenta Propia

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Hay dos lapsos de tiempo en los cuales el narcisista restablece contacto con sus ex parejas:

El primero y más común ocurre transcurridas varias semanas o meses después del rompimiento, sin importar quién hubiera propiciado el término de la relación (aunque generalmente es el narcisista quien descarta primero).

En ocasiones se trata de una urgencia por recuperar suministro dada una imposibilidad temporal del abusador para encontrar nuevas fuentes por cuenta propia. En otras busca saciar alguna necesidad inmediata que sólo la víctima puede ofrecerle por su naturaleza dadivosa, o quizá pretenda asegurar en nosotros una fuente de suministro a mediano y largo plazo.

También puede ser una táctica de triangulación.

El abusador quiere recuperar el contacto con nosotros tan sólo para utilizarnos; al establecer comunicación directa comienzan los celos al interior de su actual relación, la cual se encargará de ocultar a toda costa mientras la pareja y su ex inician una batalla campal por quedarse con el narcisista.

A los abusadores les fascina el drama y el conflicto, por lo cual la triangulación funciona como un suministro constante para ellos.

El segundo lapso de tiempo se cumple muchos años después, incluso cuando uno se ha olvidado por completo de la existencia del narcisista.

Sin embargo, al final el objetivo es el mismo: Búsqueda de suministro, el cual puede variar desde necesidades económicas o sexuales, problemas con su actual pareja (o ganas de provocarlos), falta de atención y un sinfín de cosas a las que el abusador tuvo acceso cuando formó parte de nuestra vida.

Recuerda que ellos jamás te van a buscar de nuevo porque te extrañen a ti como persona. Ellos sólo extrañan todo aquello que tú les brindaste y su único interés es obtener los mismos beneficios sin ofrecer formalidad.

Una vez que el abusador está preparado para atacar, hace uso de los recursos que tenga a la mano, enfocándose en aquellos que le aseguren el éxito por cada uno de sus intentos.

El abusador realizará una llamada al celular de la víctima, enviará mensajes de texto por algún servicio de mensajería o red social, contactará a algún conocido que ambos tengan en común, enviará a amigos suyos a hablar contigo o simple y sencillamente se aparecerá frente a frente en alguno de los sitios donde la ex pareja suele encontrarse cotidianamente.

Qué Hacer ante Esta Situación

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Si el narcisista contacta a familiares o amigos nuestros, tenemos que dejar muy claras las cosas con ellos:

Nosotros no queremos volver a saber nada de él/ella. Hay que establecer límites firmes ya que el abusador hará todo lo posible por volver a insertarse en nuestra memoria.

Debemos decirle a nuestro círculo más próximo de confianza que, ante cualquier señal de vida del abusador, por favor no nos notifiquen ni nos hagan llegar ningún tipo de mensaje de su parte.

No olvidemos que los abusadores emocionales son muy convincentes a la hora de fingir tristeza y arrepentimiento, en especial con la gente que nos rodea para poder salirse con la suya y abrir cualquier vía de comunicación con nosotros.

Pueden manipular a la perfección a nuestros seres queridos, llorando y suplicando por otra oportunidad, lo cual provoca Disonancia Cognitiva en ellos pues les conflictúa ver a nuestro abusador en ese estado cuando nosotros les hemos dado una versión completamente distinta sobre cómo es en realidad.

En más de una ocasión lo he visto con mis propios ojos y escuchado de otros sobrevivientes: Tan pronto termina el teatro de lágrimas montado por el abusador, vuelven de inmediato a la normalidad para seguir su día a día. La gente que no los conoce bien es incapaz de comprender la habilidad que tienen para fingir cualquier estado de ánimo.

Hay que ser tajantes y aclarar cuantas veces sea necesario que uno no quiere saber absolutamente nada del abusador. En ocasiones es esta la única forma en la que los demás entienden que se trata de algo serio.

Si nos encontramos con mensajes de texto o solicitudes de cuentas falsas por alguna red social, bloquear de inmediato todas ellas y como sugerencia levantar una cuenta nueva en la cual se pueda bloquear de inicio al abusador y a sus posibles Monos Voladores. De este modo se asegura que ninguno de ellos encuentre la nueva dirección o perfil creados por el sobreviviente.

En caso de que el abusador aparezca frente a nosotros y decida establecer comunicación directa, tenemos que actuar con desinterés y ser tajantes con ellos, dejando muy claro que no estamos dispuestos a seguir en contacto.

La intención de llevar a cabo todas y cada una de estas acciones es que el narcisista se de cuenta de que no vale la pena seguir intentándolo.

Después de un tiempo se cansará de nosotros y seguirá buscando suministro por otro lado.

Hay ocasiones en las que suelen regresar a tu vida nuevamente, a pesar de haberlos rechazado constantemente.

Tú debes mantenerte firme siempre. 

Ten en cuenta que lo único que busca un abusador al contactarte de vuelta es su propio beneficio, jamás el tuyo.

Cuando Uno es Quien Vuelve al Abusador

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En el menor de los casos, el narcisista es quien decide establecer distancia y evitar llevar a cabo acciones directas para recuperar a sus víctimas.

En mi experiencia personal, el grado de confusión que se vive cuando uno es quien regresa al abusador es enorme, pues llegamos a pensar incluso que somos nosotros quienes estamos abusando del abusador (por increíble que suene).

De acuerdo al grado de adicción e intensidad de los síntomas provocados por la abstinencia, comenzaremos a actuar irracionalmente.

Llegaremos al punto en que nuestro comportamiento cambia por completo y nos transformamos en personas totalmente distintas.

Muchos sobrevivientes compartimos la experiencia de haber hecho cosas que cuestionan por completo nuestra integridad y valores. Fuimos empujados a actuar de manera errática y extrema dada una abrumadora necesidad por recuperar nuestra droga, a esa persona que tantos altibajos e incertidumbre provocó en nosotros.

El abusador conoce a la perfección el grado de dependencia y apego que su víctima ha desarrollado hasta antes del rompimiento. Por este motivo es que opta por no llevar a cabo acciones que dejen entrever su intención por recuperarnos de forma directa.

Sin embargo realiza movimientos estratégicos en su tablero para que nosotros podamos dar ese primer paso y el contacto se restablezca: Desbloquearnos por mensajería instantánea, hacer movimientos en sus redes sociales para lanzar señales de humo, recopilar información a través de amigos o conocidos y un sin fin de tácticas en las que el abusador se apoya para atraernos de nuevo.

La víctima, en su extremo estado de adicción está al tanto de cada movimiento del abusador. Sólo hace falta una señal para iniciar por cuenta propia la labor de reconciliación.

Esta es la salida más conveniente y económica para el narcisista, pues garantiza 2 cosas:

  • La decisión de retomar contacto fue nuestra, lo cual exime al abusador de cualquier culpa y responsabilidad,  además de brindarle control sobre la dinámica.
  • Dado que fuimos nosotros quienes rogamos por volver, quedamos sujetos a no cometer un sólo error, lo cual otorga aún más poder y eleva el ego del narcisista.

Se mezclan las profundas necesidades de la víctima por recibir un poco más de su droga y el orgullo del abusador, provocando una mezcla de toxicidad cada vez más dañina y peligrosa.

Además, si fue uno quien decidió terminar la relación y descartar al narcisista, éste cuando nos reciba de vuelta actuará de una manera nefasta, denigrando, insultando e incrementando el abuso como castigo y reprimenda por haber escapado de su cárcel psicológica.

Precisamente por esto es que uno llega a sentirse como el abusador, porque el comportamiento que el narcisista proyecta hacia nosotros deja entrever a una persona indignada a la cual hay que pedir perdón y jurar no volver a equivocarnos.

Nos hace pensar que tuvimos la culpa del colapso de la relación y esto nos vuelve aún más sumisos y cautelosos, coartando nuestra libertad y aumentando el estrés vivido a nuestro regreso.

¿El resultado? Más poder para el abusador.

La disonancia cognitiva en este tipo de recaídas es tan fuerte que la víctima queda aún más confundida y convencida de que, si en esta ocasión evita hacer enfadar a su abusador y se comporta a la perfección, logrará que las cosas marchen bien.

Se trata, de nueva cuenta, del Efecto Tragamonedas que nos vuelve esclavos de la incertidumbre.

Para la víctima es imposible percatarse a estas alturas de que en realidad fue él o ella quien atravesó los desvelos, las noches en llanto, el malestar diario y las ganas tan abrumadoras de intentarlo de nuevo mientras que el abusador, con la mano en la cintura, sigue su día a día sin sentir un gramo de culpabilidad ni remordimiento.

Permanecer en este ciclo sólo garantiza lo siguiente:

  • El mal comportamiento del abusador aparecerá cada vez más pronto.
  • El abuso en general se incrementará exponencialmente.

Por cada repetición consecutiva del rompimiento-reconciliación la víctima perderá cada vez más su autoestima e identidad mientras el abusador obtiene una mayor cantidad de suministro, llegando al grado en que la víctima entregará todo lo que pueda al narcisista sin que este mueva un solo dedo.

Qué Puedo Hacer para Romper El Ciclo

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Contacto Cero.

Muchos sobrevivientes hemos intentado hasta lo imposible para llegar a una tregua con el abusador, sin embargo la única salida que funciona y asegura una recuperación satisfactoria es el mantenernos alejados de ellos por completo.

Contacto Cero implica no hurgar en redes sociales, no preguntar nada sobre su bienestar a amigos o conocidos, deshacerse de cualquier objeto que pueda recordárnoslo, alejarnos de las amistades del abusador y no dar información personal a nadie que pudiera hacérsela llegar.

Se trata de reemplazar los espacios que deja la ausencia del narcisista en nuestra vida y llenarlos con actividades que mantengan a nuestra mente lejos de su recuerdo.

Hay que hacer un esfuerzo diario para poder romper esta fuerte adicción y acabar con los estragos psicológicos que permanecen semanas y meses después de una relación de abuso emocional.

No es tarea fácil, hay que decirlo, pero la disciplina que se obtiene como consecuencia vale cada minuto invertido en el proceso.

Consejos Para Mantener Contacto Cero

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Si te encuentras sin una Red de Soporte, puedes comenzar a construirla desde cero mediante las redes sociales y grupos de apoyo para víctimas de abuso emocional. Alíate con más sobrevivientes, comparte tu experiencia, conecta con el mundo, valida tu experiencia y convéncete a ti mismo/a de que volver a las garras de un abusador emocional jamás te traerá beneficios y siempre será una pérdida de tiempo.

La única persona beneficiada en una relación de este tipo es el abusador.

Como sobrevivientes tenemos que comprometernos en sanar las heridas que el narcisista encontró en nosotros y que nos volvieron vulnerables a sus tácticas de seducción.

Después de haber atravesado una relación de abuso emocional, debemos estar preparados para evadir cualquier señal de alerta ante un posible encuentro futuros depredadores.

La prevención es clave para salir adelante.

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